Historia

De unos campos a un Club Centenario...

 

La llegada del Mercado de Hacienda

 

La historia comenzó en el año 1884, cuando ante los continuos desbordes del Riachuelo, las autoridades planearon el traslado de los antiguos mercados a una zona más alejada. El Intendente Seeber designó como lugar físico a los solares cercanos a la estación Liniers, siguiendo el cauce del arroyo Cildañez.

 

El terreno en ese entonces, había pertenecido a Bernardo Terrero, próspero comerciante de mediados del siglo XIX, y a Joaquín Rivadavia (1810-1887), hijo del primer presidente argentino y nieto del Marqués del Pino, Virrey de estas tierras.

El nuevo lugar no tenía nombre oficial, aunque se sabía que era al fondo del partido de Flores, en los pagos de La Matanza, media legua al sur de Liniers, lo que hoy llamamos con orgullo, Mataderos.

 

En aquel entonces, el acceso a los nuevos mercados solo se podía realizar por el camino a Cañuelas o por la calle San Fernando, que recibirá en 1913 el nombre de Charles Tellier, en honor al inventor del sistema de enfriamiento de la carne, y que hoy todos conocemos como Lisandro de la Torre, en homenaje al senador santafecino que tuvo activísima participación en el debate de las carnes a mediados de los años treinta.

 

Pero la piedra fundamental de los mercados se colocó el 14 de abril de 1889, siendo en esa fecha, la única construcción una casilla de madera propiedad de José Michelini (1864-1950), quien había instalado una fonda y almacén ese mismo día en la hoy calle Lisandro de la Torre 2421.

El remate de los lotes próximos no se hizo esperar demasiado y pronto el rematador Publio Massini logró con gran éxito conseguir para fines de 1889 que veintidós manzanas ya estuvieran vendidas.

 

El 21 de marzo de 1900 se faenó el primer animal, asistiendo mucha gente al evento. Y el 1° de mayo de 1901 comenzó a funcionar oficialmente el lugar, llenando las calles de hacienda para algarabía de los más chicos y algunos sustos para los grandes.

 

Al cumplir su primer lustro de vida el Mercado y Matadero funciona como un reloj, el movimiento de gente se multiplicaba cada año y un proyecto de unos pocos estaba a punto de nacer, algo que los mismos jamás podrían predecir, nacía un gigante.

 

 

Continuará...

 

Fuente: http://www.mercadodeliniers.com.ar/

 

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